Me doy a elegir: o sonrío y me acerco, o pongo cara de culo y me distancio.
Ya saben cuál escogi. Me costó. La elección no, sino llevarla a cabo.
Y justo, al abrir mi agenda, me encuentro con un "mensaje del universo" que dice:
"Desdramatizo mi vida. Descubro nuevamente la alegría, la ligereza y la magia de la vida a través de la sencillez, el buen humor, la risa y el juego"
Zas! Ya sé lo que tengo que hacer.
Me pongo unas medias rojas y salgo a buscar algo de magia. Aclaro que la magia no se compra, pero sí venden algunas varitas mágicas -solo visible para los ojos entrenados- que ayudan a encontrarla.
Y esto es lo que atropellé en el camino: